+34 955 322 781 contacto@abogadosmy.com

La flexibilidad del crédito a precio desorbitado

La Navidad es una época de excesos en la que comemos, bebemos y gastamos mucho más de lo que hacemos habitualmente. Los españoles somos los europeos más generosos en estas fiestas. Aprovechando esta situación no sólo los supermercados suben el precio de aquellos artículos más demandados sino también las entidades financieras esperan con los brazos abiertos a todos aquellos consumidores que no disponen de la liquidez suficiente para afrontar ese exceso de gasto en sus compras y deciden financiarlas pagando “cómodamente en pequeños plazos”.

Cada vez son más frecuentes los anuncios de crédito fácil y microcréditos, en los medios de comunicación, en los centros comerciales y en grandes superficies. Todos ellos promocionan continuamente este tipo de productos con palabras como: “compra hoy y no pagues hasta el año que viene”. Sin embargo, nada es lo que parece y esa “facilidad” de obtener crédito es en realidad una atractiva trampa en la que, una vez dentro, te será muy difícil salir.  

Al despacho llegan muchos consumidores atrapados por deudas derivadas de este tipo de créditos. La mayor parte de ellos comparten una misma situación: se les ha ofrecido esta tarjeta con una cantidad dinero disponible con la que podrían financiar de una manera fácil sus compras y, años más tarde, continúan pagando una cuota mensual muy baja sin ver que el capital amortizado disminuya.

Si te ves identificado con alguna de las situaciones anteriores, o te estás planteando financiar esas compras de última hora, te invitamos a que sigas leyendo este artículo y contactes directamente con nosotros para poder ofrecerte una solución ajustada a tus necesidades.

Empecemos por el principio…  ¿qué es una tarjeta revolving?

Según el Banco de España, las tarjetas revolving son aquellas en las que el cliente “dispone de un límite de crédito determinado, que puede devolverse a plazos, a través de cuotas periódicas”. Físicamente no podemos diferenciarlas de cualquier otra tarjeta de crédito. Su peculiaridad radica en el sistema “revolving”, terminología que procede del vocablo inglés “to revolve” o lo que es lo mismo girar o rotar. Esto supone, que podrás volver a disponer del dinero conforme lo vayas devolviendo. Ahora bien, esta flexibilidad en el crédito tiene un precio muy elevado y si no se paga una cuota ajustada a la deuda, los intereses por el dinero que has utilizado te convertirán en un «deudor cautivo».

¿Cómo funcionan las Tarjetas Revolving?

Los efectos de un crédito revolvente podrían simplificarse con el símil de una

bola de nieve. Las compras pagadas y aplazadas con la tarjeta, generarán unos intereses mensuales que, en ocasiones superan el 28% TAE, y se sumarán al capital pendiente, generando así nuevos intereses y aumentando constantemente el tamaño de la deuda. Si se paga una cuota mensual baja respecto al total del crédito dispuesto, los intereses se incrementarán más y el plazo total de devolución mensual se prolongará en el tiempo pudiendo llegar el caso de que intereses y otros gastos superen el doble dinero del capital dispuesto. 

Te ponemos un ejemplo:

Con un crédito dispuesto de 900 € y unos intereses del 21%, con una cuota de 30 € cada mes, acabarías pagando 1900 € aproximadamente, de los que 1000 € son intereses, sin contar otros gastos y comisiones.

Este tipo de productos son legales, el problema es la falta de información que impide al consumidor conocer el precio de lo que está contratando y hacer un uso adecuado de la tarjeta revolving.

 ¿Dónde se venden este tipo de tarjetas de crédito?

Son muchos los clientes que adquirieron su tarjeta por vía telefónica, a distancia, en la caja de unos grandes almacenes, en una gasolinera, entre otros. En ese momento, el comercial o personal de caja incita a adquirir la tarjeta diciendo que «el Iphone en lugar de pagarlo en el mismo momento puede financiarlo pagando una cuota mínima al mes de 50 euros y que, además esa tarjeta le permite pagar en otros establecimientos adheridos y financiar así todas sus compras.» A priori, todo son facilidades.

El problema viene cuando el cliente echa gasolina con la tarjeta, realiza pequeñas compras o adquiere otros productos. Todos esos pagos son disposiciones del dinero concedido a través de esa línea de crédito y generan unos intereses muy altos que se sumarán al crédito dispuesto generando nuevos intereses y alimentando de este modo la deuda.

Algunas de las tarjetas más conocidas son de Carrefour Pass, IKEA, El Corte Inglés, Mediamarkt, Fnac, Vodafone, Decathlon, Inditex, Renfe, Iberia, Cepsa, Meliá, EVO FINANCE, WiZink, Bankia, Cofidis, Caixabank, BBVA, Banco Santander, Sabadell y Bankinter, entre otras.

¿Qué y cómo puedes reclamar si tienes una tarjeta revolving?

El funcionamiento y la desinformación sobre los efectos del mal uso de este tipo de tarjetas, han arruinado a muchos consumidores y usuarios. Si llevas años pagando una mensualidad que no termina nunca, es muy probable que seas un afectado por las condiciones y los intereses abusivos de las tarjetas revolving.

De hecho, son los dos motivos por los que los consumidores reclaman y con ello consiguen, la cancelación del contrato de tarjeta de crédito y la devolución de los intereses que han pagado.

  1. La falta de información sobre las consecuencias económicas y el uso debido para evitar el sobreendeudamiento, que es una práctica habitual y de mala fe por parte de las entidades.
  2. La aplicación de unos intereses usurarios, excesivamente altos e injustificados.

Por esta razón, con base en la Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios y en la Ley de 23 de julio de 1908 sobre nulidad de los contratos de préstamos usurarios, solicitamos la cancelación del contrato en caso de seguir en vigor y la devolución de los intereses pagados de más.

Recientemente, el Juzgado de Primera Instancia Número 3 de Huelva declaró nulo un contrato revolving emitido por una entidad financiera en 2005, obligando a devolver 12.700 euros a su titular, incluyendo 10.051 euros de intereses remuneratorios. Tras 16 años tratando de forma insatisfactoria liquidar la deuda contraída, que no paraba de crecer, decidió reclamar. En su fallo, el Juez estimó que efectivamente se había producido usura, declarando la nulidad del contrato de tarjeta de crédito y condenando a la entidad financiera “a abonar a la actora cuantas cantidades haya abonado durante la vida del contrato que excedan de la cantidad del capital dispuesto,” que ascendían a 12.700 euros.

¿Qué documentación necesitas para reclamar?

  • Recibos o liquidaciones, los has tenido que recibir por correo o a través de la plataforma online. Si no los tienes, te ayudamos a conseguirlos.
  • Contrato de la tarjeta revolving, no es necesario en todos los casos pero si se precisara y no lo tienes,  también te ayudamos a conseguirlo.

Pide tu primera consulta gratis y cuéntanos tu caso en Abogados MY. Te acompañaremos en todo el proceso con todo un equipo de profesionales de la abogacía, déjalo todo en nuestras manos.

Contacta con nosotros a través del Formulario o llámanos al +34 955 322 781 o por email contacto@abogadosmy.com te atenderemos encantados.


4.9/5 - (7 votos)
Call Now Button
Abrir chat
1
Hola! ¿Necesitas ayuda? ¡Estamos online!