Qué documentos necesito para reclamar una indemnización

Qué documentos necesito para reclamar una indemnización

Reunir los documentos para reclamar una indemnización resulta esencial tras sufrir un accidente de tráfico. La documentación acredita cómo ocurrió el siniestro, qué lesiones existen y cuáles son sus consecuencias económicas.

Una reclamación incompleta suele provocar solicitudes adicionales, discusiones con la compañía o una valoración inferior al daño real.

No todos los accidentes requieren los mismos documentos. Sin embargo, existen varios grupos de pruebas que conviene conservar desde el primer momento.

Documentos para reclamar una indemnización exigidos legalmente

La reclamación extrajudicial debe identificar a la persona perjudicada y describir las circunstancias del accidente.

También debe indicar el vehículo y el conductor implicados, siempre que esos datos sean conocidos.

La normativa exige aportar la información médica, asistencial, pericial o de otro tipo que esté disponible. Esa documentación debe ayudar a cuantificar el daño sufrido.

Por tanto, la reclamación debería recoger:

  • Nombre y datos de contacto del perjudicado.
  • Fecha, hora y lugar del accidente.
  • Descripción de lo ocurrido.
  • Identificación de los vehículos.
  • Datos de los conductores.
  • Compañías de seguros implicadas.
  • Lesiones y daños sufridos.
  • Documentación disponible.

No resulta obligatorio indicar una cantidad exacta en la reclamación previa. La ley admite la presentación del escrito sin una cuantificación cerrada.

Qué documentos necesito para reclamar una indemnización

Documento de identidad y datos personales

La compañía necesita identificar correctamente a la persona que reclama.

Conviene adjuntar una copia del DNI, NIE o pasaporte. También deben aparecer la dirección, el teléfono y el correo electrónico.

Si la reclamación la presenta un representante, deberá incluirse la autorización o el poder correspondiente.

Cuando la víctima sea menor de edad, actuarán sus representantes legales. En ese supuesto, también conviene aportar el libro de familia o certificado de nacimiento.

En casos de fallecimiento, los familiares deberán acreditar su relación con la víctima. Para ello, resultan útiles los certificados del Registro Civil y otros documentos familiares.

Parte amistoso o declaración del accidente

El parte amistoso constituye una de las pruebas más habituales tras una colisión.

Este documento recoge:

  • Los datos de los conductores.
  • Las matrículas.
  • Las compañías de seguros.
  • Los daños visibles.
  • Las circunstancias del accidente.
  • Un croquis del lugar.
  • La firma de los implicados.

Antes de firmarlo, conviene revisar toda la información. Una casilla incorrecta o un dibujo confuso complicarán la determinación de la responsabilidad.

Si no existe acuerdo sobre lo ocurrido, no debe firmarse una versión que no refleje los hechos.

En ese caso, resulta aconsejable anotar los datos del contrario y solicitar la intervención policial.

Atestado o informe policial

Cuando interviene la Policía Local, la Guardia Civil u otro cuerpo, se elabora un atestado o informe.

Este documento suele incluir las declaraciones, los datos de los vehículos y las circunstancias observadas.

También podría incorporar:

  • Mediciones.
  • Fotografías.
  • Posición de los vehículos.
  • Huellas de frenada.
  • Identificación de testigos.
  • Pruebas de alcohol o drogas.
  • Posibles infracciones.

La reforma legal de 2025 reforzó el derecho de las víctimas a recibir gratuitamente una copia accesible del atestado y de los informes sobre el accidente.

El atestado resulta especialmente relevante cuando existe discusión sobre la responsabilidad.

Fotografías y vídeos del accidente

Las imágenes ayudan a reconstruir el siniestro y a relacionar los daños con la colisión.

Conviene fotografiar:

  • La posición de los vehículos.
  • Los desperfectos.
  • Las matrículas.
  • La calzada.
  • Las señales.
  • Los semáforos.
  • Las marcas de frenada.
  • Los objetos dañados.
  • Las lesiones visibles.

También deben conservarse los vídeos grabados por cámaras cercanas o por testigos.

Algunas grabaciones se eliminan después de pocos días. Por ello, conviene solicitarlas cuanto antes al establecimiento, aparcamiento o administración responsable.

Datos de los testigos

Los testigos aportan información cuando las versiones de los conductores son contradictorias.

Resulta aconsejable anotar:

  • Nombre y apellidos.
  • Número de teléfono.
  • Correo electrónico.
  • Dirección, cuando sea posible.
  • Breve explicación de lo observado.

No hace falta que el testigo redacte una declaración en el lugar. Sin embargo, sus datos facilitarán el contacto posterior.

Los acompañantes también podrán declarar. La relación con alguno de los implicados se tendrá en cuenta al valorar su testimonio.

Informes médicos tras el accidente

La documentación médica constituye la base de cualquier reclamación por lesiones.

El primer informe debe reflejar los síntomas sufridos tras el accidente. Conviene acudir a un centro sanitario cuanto antes.

Deben conservarse:

  • Informe de urgencias.
  • Informes de especialistas.
  • Resultados de pruebas.
  • Partes de rehabilitación.
  • Prescripciones médicas.
  • Informes quirúrgicos.
  • Alta médica.
  • Informe de estabilización.
  • Valoración de secuelas.

La compañía estudiará la relación temporal y médica entre el accidente y las lesiones.

Por eso, todos los síntomas deben quedar reflejados en los informes. También conviene comunicar cualquier empeoramiento durante el tratamiento.

Pruebas diagnósticas y rehabilitación

Las radiografías, resonancias, ecografías y otras pruebas ayudan a acreditar el alcance de las lesiones.

No basta con guardar las imágenes. También debe conservarse el informe redactado por el especialista.

La documentación de rehabilitación debería recoger:

  • Fecha de inicio.
  • Número de sesiones.
  • Tratamiento realizado.
  • Evolución del paciente.
  • Limitaciones observadas.
  • Fecha de finalización.

Las ausencias injustificadas o el abandono del tratamiento generan discusiones sobre la evolución de la lesión.

Si existe una causa para interrumpirlo, conviene dejar constancia médica.

Partes de baja y alta laboral

La baja laboral acredita que las lesiones afectaron al trabajo.

Deben conservarse los partes de baja, confirmación y alta. También resultan relevantes los certificados de la empresa.

Sin embargo, la baja laboral y el perjuicio personal moderado no son conceptos idénticos.

La valoración se centra en la pérdida temporal de calidad de vida. Por ello, también deben explicarse las limitaciones en las actividades habituales.

Una persona sin empleo también tendrá derecho a reclamar sus lesiones. La indemnización no depende exclusivamente de una baja laboral.

Nóminas y documentos para acreditar ingresos

Cuando el accidente provoca una pérdida económica, resulta necesario justificarla.

Los trabajadores por cuenta ajena deberían aportar:

  • Nóminas anteriores y posteriores.
  • Certificado de empresa.
  • Contrato laboral.
  • Justificantes de complementos.
  • Documentación de prestaciones.

Los autónomos necesitarán documentación fiscal y contable, como:

  • Declaraciones trimestrales.
  • Declaraciones de la renta.
  • Facturas.
  • Libros de ingresos.
  • Contratos cancelados.
  • Certificados del gestor.

La reclamación debe mostrar la diferencia real entre los ingresos habituales y los obtenidos tras el accidente.

Facturas y justificantes de gastos

Los gastos relacionados con el accidente también forman parte de la reclamación.

Conviene conservar las facturas de:

  • Medicamentos.
  • Consultas médicas.
  • Fisioterapia.
  • Material ortopédico.
  • Prótesis.
  • Desplazamientos.
  • Aparcamientos.
  • Transporte.
  • Ayuda domiciliaria.
  • Adaptaciones.

Los justificantes deben mostrar la fecha, el importe y el servicio recibido.

Un simple cargo bancario no siempre identifica el concepto. La factura completa ofrece una prueba más sólida.

La normativa reconoce la libre elección del centro sanitario y el reembolso de la asistencia justificada y médicamente fundada.

Documentación de los daños del vehículo

La reclamación por daños materiales requiere pruebas específicas.

Conviene reunir:

  • Fotografías del vehículo.
  • Presupuesto del taller.
  • Factura de reparación.
  • Informe pericial.
  • Permiso de circulación.
  • Ficha técnica.
  • Justificante de propiedad.
  • Póliza del seguro.
  • Recibos de grúa y depósito.

Cuando la compañía declara un siniestro total, deben conservarse anuncios de vehículos similares.

Estos anuncios ayudan a comparar la oferta con el valor de mercado anterior al accidente.

También deben documentarse los gastos de transporte o alquiler surgidos por la falta del vehículo.

Objetos personales dañados

El accidente también podría dañar móviles, gafas, ropa, cascos, ordenadores u otros objetos.

Para reclamarlos, conviene aportar:

  • Fotografías.
  • Facturas de compra.
  • Presupuestos de reparación.
  • Informes técnicos.
  • Justificantes de sustitución.

Si no existe factura, podrán utilizarse otros medios que acrediten la propiedad y el valor.

La antigüedad y el estado previo del objeto influyen en la valoración final.

Comunicaciones con la aseguradora

Todas las comunicaciones deben conservarse por escrito.

Resulta recomendable guardar:

  • Correos electrónicos.
  • Cartas.
  • Burofaxes.
  • Mensajes.
  • Números de expediente.
  • Ofertas motivadas.
  • Respuestas motivadas.
  • Informes periciales.

La reclamación previa interrumpe el plazo de prescripción cuando llega a la compañía obligada.

Tras la notificación fehaciente de la oferta o respuesta motivada, comienza un nuevo plazo de un año.

Por ello, conviene guardar el justificante de envío y la acreditación de recepción.

Datos bancarios para recibir la indemnización

La compañía solicitará una cuenta bancaria cuando proceda el pago.

Normalmente habrá que aportar:

  • Número IBAN.
  • Certificado de titularidad.
  • Copia del DNI del titular.
  • Autorización, cuando existan varios beneficiarios.

Los datos del titular deben coincidir con los de la persona indemnizada.

En caso de menores, fallecimientos o herencias, la compañía solicitará documentación adicional.

Cómo organizar los documentos para reclamar una indemnización

Una organización clara facilita el estudio del expediente.

Conviene separar la documentación en carpetas:

  1. Datos personales.
  2. Pruebas del accidente.
  3. Informes médicos.
  4. Gastos.
  5. Pérdidas económicas.
  6. Daños materiales.
  7. Comunicaciones.
  8. Ofertas de la compañía.

También resulta útil ordenar cada carpeta por fecha.

Los archivos digitales deben tener nombres claros. Por ejemplo: “Informe urgencias 15-02-2026” o “Factura rehabilitación marzo 2026”.

No deben entregarse los documentos originales sin conservar una copia.

¿Puedo reclamar si me falta algún documento?

La falta de un documento concreto no siempre impide iniciar la reclamación.

La ley exige aportar la información que el perjudicado tenga en su poder y que ayude a calcular el daño.

Después podrán incorporarse nuevos informes, facturas o pruebas.

Sin embargo, conviene explicar qué documentos faltan y por qué aún no están disponibles.

La compañía dispone de tres meses tras recibir la reclamación para presentar una oferta motivada o una respuesta motivada.

Por ello, no resulta aconsejable enviar un escrito vacío o sin información básica.

Abogados para reclamar una indemnización por accidente

Reunir la documentación adecuada influye directamente en la valoración de la indemnización.

En Abogados Montaño Ybarra analizamos el accidente, ordenamos las pruebas y preparamos la reclamación previa.

También revisamos los informes médicos, los gastos, la pérdida de ingresos y los daños materiales.

Si has sufrido un accidente de tráfico en Sevilla, contacta con nuestro equipo antes de enviar la documentación a la compañía.

Estudiaremos el expediente y reclamaremos los conceptos que estén correctamente acreditados.