Antes de aceptar la indemnización de la aseguradora, conviene comprobar cómo se ha calculado la cantidad ofrecida.
La primera propuesta no siempre incluye todos los daños derivados del accidente. Podrían faltar días de recuperación, secuelas, gastos médicos o pérdidas económicas.
La rapidez del pago tampoco debería ser el único criterio. Una aceptación precipitada podría dejar fuera conceptos relevantes para la indemnización final.
Por ello, resulta recomendable revisar la oferta motivada antes de comunicar una respuesta definitiva.
Qué es una oferta motivada de indemnización
La oferta motivada es la propuesta formal que presenta la compañía tras estudiar la reclamación del perjudicado.
La aseguradora dispone de tres meses para emitirla cuando considera acreditada la responsabilidad y cuantificado el daño.
Si rechaza la reclamación o aún desconoce el alcance del perjuicio, deberá enviar una respuesta motivada.
La oferta debe diferenciar los daños personales de los daños materiales.
Además, tiene que explicar de forma detallada cómo se ha obtenido la cantidad ofrecida.
La documentación debería incluir:
- Los informes médicos utilizados.
- La valoración de las lesiones.
- Los días de recuperación reconocidos.
- Las secuelas incluidas.
- Los gastos considerados.
- La pérdida de ingresos aceptada.
- La valoración de los daños materiales.
La oferta también debe incorporar el informe médico pericial definitivo utilizado por la entidad.
El perjudicado necesita esta información para decidir si acepta o rechaza la propuesta.
¿Debo aceptar la indemnización de la aseguradora?
No existe una respuesta válida para todos los accidentes.
La oferta será adecuada cuando incluya todos los daños sufridos y aplique correctamente el baremo vigente.
Sin embargo, antes de aceptarla deben revisarse los informes médicos, los gastos y las pérdidas económicas.
También resulta importante comprobar si el tratamiento ya ha terminado.
Aceptar una indemnización durante la recuperación podría dejar fuera lesiones todavía no estabilizadas.
La decisión debería tomarse tras conocer:
- La duración completa del tratamiento.
- La fecha de estabilización.
- Las secuelas definitivas.
- El perjuicio estético.
- Los gastos relacionados.
- El impacto laboral.
- La responsabilidad atribuida.
En 2026, las lesiones y secuelas se valoran mediante las tablas actualizadas del sistema legal de accidentes de circulación.
Qué revisar antes de aceptar la oferta
La cantidad total no basta para saber si la propuesta es correcta.
La oferta debe analizarse concepto por concepto.
Los días de recuperación
La aseguradora debe reconocer el periodo comprendido entre el accidente y la curación o estabilización.
Cada día recibe una clasificación según la pérdida temporal de calidad de vida.
Los días podrían calificarse como:
- Perjuicio personal básico.
- Perjuicio moderado.
- Perjuicio grave.
- Perjuicio muy grave.
Uno de los desacuerdos más frecuentes surge al clasificar los días.
La compañía podría valorar como básicos algunos periodos que realmente fueron moderados.
Una baja laboral no convierte automáticamente todos los días en moderados.
Sin embargo, la imposibilidad de trabajar constituye un elemento relevante para estudiar la limitación sufrida.
Las secuelas
Las secuelas son limitaciones que permanecen tras finalizar la recuperación.
Entre ellas se encuentran el dolor persistente, la pérdida de movilidad y las cicatrices.
Cada secuela recibe una puntuación médica. Esa puntuación se transforma después en una cantidad económica.
La edad del lesionado y el total de puntos influyen en el resultado.
La oferta debería recoger todas las secuelas acreditadas mediante informes médicos.
Una omisión o una puntuación insuficiente reducirán la indemnización.
El perjuicio estético
El perjuicio estético se valora de forma independiente respecto a las secuelas funcionales.
Una cicatriz visible, una deformidad o una alteración corporal podrían generar una indemnización adicional.
La ubicación, la extensión y la visibilidad influyen en su puntuación.
Por tanto, no debería quedar absorbido dentro de otra lesión.
Los gastos derivados del accidente
El perjudicado también tiene derecho a reclamar gastos relacionados con las lesiones.
Entre los más habituales aparecen:
- Medicamentos.
- Rehabilitación.
- Consultas médicas.
- Material ortopédico.
- Desplazamientos.
- Ayuda de terceras personas.
- Adaptación de vivienda o vehículo.
Las facturas y justificantes resultan esenciales para acreditar cada desembolso.
La falta de documentación suele facilitar que la aseguradora rechace determinados importes.
La pérdida de ingresos
La indemnización también debe reflejar las pérdidas económicas causadas por el accidente.
Un trabajador podría haber sufrido una reducción salarial durante la baja.
Un profesional autónomo podría haber perdido encargos, clientes o facturación.
Para acreditar estas cantidades conviene aportar nóminas, declaraciones fiscales y documentación contable.
El sistema legal contempla el lucro cesante dentro de los perjuicios patrimoniales indemnizables.
Señales de que la oferta podría ser insuficiente
Algunos indicios justifican una revisión más detallada.
La propuesta podría ser insuficiente cuando:
- No incluye un informe médico definitivo.
- Omite parte del tratamiento.
- Reduce el número de días.
- Clasifica todos los días como básicos.
- Rechaza secuelas acreditadas.
- No contempla el perjuicio estético.
- Ignora gastos justificados.
- Excluye la pérdida de ingresos.
- Mezcla daños personales y materiales.
- No explica cómo se calculó la cantidad.
También conviene revisar la propuesta cuando llega antes del final del tratamiento.
En esos casos, la aseguradora aún podría desconocer el alcance definitivo de las lesiones.
Qué ocurre si acepto la oferta
Cuando el perjudicado acepta la oferta, la aseguradora debe satisfacerla en cinco días.
El retraso injustificado genera intereses de demora sobre la cantidad ofrecida.
La ley establece que el pago no debe condicionarse a renunciar a futuras acciones.
Esto significa que una oferta motivada válida no debería exigir una renuncia general.
El perjudicado conservaría la opción de reclamar una diferencia si considera insuficiente el importe recibido.
No obstante, conviene revisar cualquier documento adicional antes de firmarlo.
Un acuerdo transaccional o finiquito podría contener cláusulas distintas a la oferta motivada.
Por ello, recibir el pago ofrecido y firmar una renuncia completa no son situaciones idénticas.
¿Puedo cobrar la cantidad ofrecida y seguir reclamando?
La propia normativa indica que el pago no queda condicionado a renunciar a futuras acciones.
Por tanto, el perjudicado podrá recibir la cantidad ofertada y discutir después la diferencia reclamada.
La cantidad ya abonada se descontará del resultado definitivo.
Esta situación aparece cuando la compañía reconoce una parte del daño, pero existe desacuerdo sobre otros conceptos.
Por ejemplo, podría aceptar los días temporales y rechazar una secuela.
También podría pagar las lesiones, pero excluir el lucro cesante.
Antes de responder, conviene dejar constancia escrita de la disconformidad con los conceptos rechazados.
Qué hacer si no estoy de acuerdo
El perjudicado no está obligado a aceptar una oferta insuficiente.
Tras recibirla, podrá solicitar aclaraciones y presentar documentación complementaria.
También podrá pedir informes periciales adicionales.
Las partes, de común acuerdo, podrán solicitar una valoración complementaria a costa de la aseguradora.
El lesionado también podrá acudir al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses sin acuerdo de la compañía.
En ese supuesto, el coste corresponde a la aseguradora.
Una vez entregado el informe complementario, la entidad deberá presentar una nueva oferta en un mes.
Durante este proceso continúa interrumpido el plazo de prescripción.
El perjudicado también podrá encargar un informe médico privado. En ese caso, asumirá inicialmente su coste.
¿Puedo negociar la indemnización?
La oferta motivada no tiene por qué cerrar la negociación.
El perjudicado podrá presentar una contraoferta acompañada de informes y justificantes.
Una respuesta bien fundamentada debería explicar:
- Qué conceptos faltan.
- Qué días están mal clasificados.
- Qué secuelas no aparecen.
- Qué gastos fueron rechazados.
- Qué ingresos se perdieron.
- Qué importe se considera correcto.
La negociación debe basarse en documentación, no únicamente en una cifra alternativa.
Cuando no existe acuerdo, las partes podrán acudir a medios extrajudiciales de solución de controversias.
También quedará abierta la vía judicial para reclamar la diferencia.
Cuánto tiempo tengo para responder
La ley no obliga a aceptar inmediatamente la oferta recibida.
Sin embargo, la notificación de la oferta inicia un nuevo plazo anual de prescripción.
Ese plazo cuenta desde la recepción fehaciente de la propuesta.
Por tanto, no conviene dejar la documentación sin revisar durante meses.
La fecha de recepción debe quedar anotada junto con el resto de comunicaciones.
Presentar nuevas reclamaciones o iniciar actuaciones legales influirá en el cómputo del plazo.
Ejemplo de una oferta insuficiente
Una persona sufre un accidente por alcance y necesita rehabilitación durante tres meses.
La aseguradora reconoce 60 días básicos y ofrece una cantidad cerrada.
Sin embargo, la persona estuvo 30 días sin trabajar y sufrió una limitación importante.
Además, conserva dolor cervical tras finalizar la rehabilitación.
La propuesta tampoco incluye los desplazamientos al centro médico ni la pérdida salarial.
Antes de aceptar, habría que revisar:
- La clasificación de los primeros 30 días.
- La posible secuela cervical.
- Los gastos de desplazamiento.
- La diferencia salarial.
- El informe médico definitivo.
La cantidad final podría ser superior tras incorporar esos conceptos.
Abogados para revisar una oferta de indemnización
Aceptar una oferta sin revisarla podría reducir la compensación correspondiente.
Cada accidente requiere estudiar las lesiones, los gastos y la situación laboral del perjudicado.
En Abogados Montaño Ybarra revisamos las ofertas presentadas por las compañías.
Analizamos los informes médicos, las secuelas y los perjuicios económicos.
También preparamos la respuesta y reclamamos los conceptos excluidos.
Si la aseguradora te ha ofrecido una indemnización, consulta con nuestro equipo antes de firmar.
Una revisión previa ayudará a comprobar si la propuesta refleja todos los daños sufridos.

